RESEÑA LUIS BENAGULU DIARIO DE UN JUBILADO


 Si hay un autor que me ha encantado siempre es Miguel Delibes. La primera obra que leí suya fue La sombra del ciprés es alargada. En el cine he visto Los santos inocentes, El disputado voto del señor Cayo. En el teatro acudí a disfrutar con Narciso Ibáñez Menta de la Hoja roja, que es una última hoja de papel en los cuadernillos de fumar. Su obra preferida para mi es El loco y podéis encontrar mi reseña en La Televisión y Groucho. Mujer de rojo sobre fondo gris también me parece una maravilla, quizá la obra con la que mas he disfrutado. 

Diario de un jubilado no ha sido una obra con la que haya disfrutado. Lo siento, Lorenzo su protagonista no me ha cautivado. Quizá es por su estructura un diario, formato que yo intenté dar a Los viajes de Peter Stendhal y luego me arrepentí después de que mi profesora Hortensia Gamera lo calificaba de texto narrativo sin clasificación. El formato de diario no le resta al texto de ser una novela, y le da una facilidad al lector ya que cada día es un relato corto que leer que ayuda avanzar. 

Lorenso a sus 60 años se encuentra sin trabajar y sin una labor a la que dedicar su vida, por lo menos una labor que le interese. Por lo tanto es una historia que habla del aburrimiento y el tedio que produce la jubilación a determinadas personas. 

Adicto a los culebrones y obsesionado en participar en algún programa de la televisión hace que pase su tiempo  en esta tesitura. 

Si es cierto que es una sátira y una crítica de la sociedad y el tiempo en el que se escribió. 

Lo más importante de esta obra. El lenguaje popular con el que se maneja. Las frases hechas y dichos de nuestros padres, que una persona de mi edad conoce perfectamente y que este libro supone un tesoro para que no se pierdan ni pasen a ser olvidadas en el reino de los justos. Merece la pena leerlo con lapiz en mano e ir subrayando cada una de estas expresiones. 

Os animo a leerla aunque no me haya resultado lo entretenida que otras si me ha servido para aprender una vez más del genio de Miguel Delibes. 

LUIS BENAGULU


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