RETO DEL GALLO DIBUJO DE LUIS BENAGULU
EN EL RETO HAN PARTICIPADO MOISES Y PAQUÍTA
Aquella tarde llegó el gallo al gallinero vestido de señor.
—Estos huevos son míos —dijo con altivez dando la espalda a los presentes.
Todos los que estaban allí se echaron a reír y la gallina le respondió:
—¡Qué más quisieras tú, presuntuoso!
El gallo iba replicar pero ella se le adelantó.
—No hay gallo que tenga más huevos que una gallina y menos tú, que siempre fuiste capón.
Las carcajadas se escuchan todavía por aquellos lares.
MOISÉS GONZÁLEZ MUÑOZ
EL DUQUE DE GALLOLANDIA
Desde que el señor Gallo Malo, abrió el negocio de la calle- Esquina Mezquina-
Se pasaba todo el tiempo pavoneándose con ínfulas de Marqués, aunque por todos era sabido que, el presuntuoso Gallo Malo, había engordado su cuenta bancaria a base de expoliar a las pobres gallinas que trabajaban para él en aquellos lupanares de mala muerte, por unas tierras tan primitivas que ni siquiera tenían ayuntamiento y menos una triste Iglesia, donde las desfavorecidas pupilas pudieran ir para arrepentirse de los múltiples pecados que infringían por acoyuntar tanto gallo o pájaro que asomara por el destartalado lupanar.
De ahí viene el dicho <<Eres más puta que las gallinas>>
Gallo Malo, personaje sin escrúpulos curtido en los bajos fondos, sin principios y menos conciencia. Aparecía una vez a la semana para recoger la producción que las desdichadas y sumisas meretrices se habían encargado de recolectar para su amo y señor.
Siempre iba vestido a la última moda, con trajes hechos a medida por un prestigioso sastre, corbata y pañuelo a juego, remataba su elegante atuendo con un vistoso sombrero de paja americano, y con un bastón con el puño en forma de cabeza de león. Todo esto en conjunto le inferían un aspecto de dandi al más estilo ingles. Pero la realidad era muy distinta, el Gallo Malo, escondía una leyenda negra detrás de tanta apariencia. Por esa razón en cuanto tuvo los suficientes caudales, no dudó en comprar aquel palacete medio derruido de la calle
-Esquina Mezquina- y gastarse una sustanciosa cantidad en la restauración del mismo.
Solo él sabía los motivos que le llevaron a acometer semejante acción, pues en el fondo de su alma albergaba una idea que jamás dejaría traslucir, ni contar a nadie por más íntimos que fueran. En el palacete de la mencionada calle, un día de un terrible invierno quiso la fatalidad que Malo viniera a este mundo para deshonra de su madre, que era la doncella al servicio del gran Duque de Gallolandia. Como es de suponer el gran Duque después de satisfacer sus apetitos más primarios, no quiso saber nada de la criatura, prescindiendo de los servicios de la joven doncella y madre, la que se vio obligada por necesidad a trabajar en las esquinas bajo la tutela de un gallo tuerto, a consecuencia de tantas reyertas con la que se enfrentaba por sus malos modales.
Gallo Malo, fue creciendo y la calle era su universidad. Se especializó en la explotación de gallinas viejas y desamparadas, mejor si tenían alguna tara de nacimiento. Pero en su interior siempre albergo la idea de vengarse de su progenitor. Con el tiempo lo consiguió, aunque el porte y las ínfulas eran un calco del pobre desdichado Duque de Gallolandia.
Moraleja—Todo en esta vida se hereda, hasta la hermosura.


Espero que no se queje Paquita porque en este blog no entra nadie.
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